Nuestros Líderes

Nuestros Líderes

Pastores dedicados a cuidar al pueblo de Dios, enseñar la sana doctrina de la Palabra y caminar juntos como familia en Johnston, Rhode Island.

Apóstol Jorge Fuentes

Apóstol del Ministerio

JORGE FUENTES

Apóstol del Ministerio — Elim

El Pastor Jorge Fuentes nació con un llamado de Dios para servir y pastorear al pueblo del Señor. Junto a su familia, ha dedicado su vida a edificar la iglesia sobre el fundamento de la Palabra de Dios y en la guía del Espíritu Santo.

En el año 1996 fue delegado y guiado para impartir la sana doctrina y preparar a la iglesia en Los Angeles, CA (USA) para el encuentro con nuestro amado.

“Dios es fiel y nos ha plantado en esta hermosa tierra para ser luz, llevar esperanza y proclamar la verdad del Evangelio a cada familia.” — Pastor Jorge Fuentes

Pastor Principal · Elim New England

MARVIN QUIROA

Pastor Principal — Elim New England, Johnston, RI

Nací en el año 1982 en la Ciudad de Guatemala. A principios de la década de los 90, mi familia se trasladó a los Estados Unidos, específicamente al estado de Rhode Island, lugar donde he vivido desde entonces.

El principio del ministerio que el Señor me regaló inicia en la Ciudad de Guatemala cuando tenía solo 6 años de edad. En las afueras de la ciudad, donde vivíamos en el campo con mi familia, no teníamos electricidad; solamente teníamos acceso a un radio con batería. Fue ahí donde escuché la predicación de un evangelista argentino llamado Luis Palau. El Evangelio fue engendrado en mi vida por medio de mi madre, Roselia Ávila, mientras yo era solo un niño. Cuando escuché la predicación de Luis Palau por la radio, ese día cambió mi vida porque sentí cómo el Señor tocó mi corazón y entró en mi vida.

Siendo aún un niño, viví una experiencia que nunca olvidaré. Mientras oraba arrodillado sobre una roca en medio de un día soleado, comenzó a llover fuertemente. En medio de la lluvia, no paraba de orar y la unción del Espíritu Santo vino sobre mí. Mientras oraba bajo la lluvia, cayó una fuerte tempestad a menos de 300 metros de donde estaba arrodillado y perforó un árbol de pino. El rayo, al descender, escribió letras que a mi corta edad no pude entender: las letras EF4 (dos letras y un número). En ese entonces no sabía qué significaba, pero ese día marcó el llamado del Señor a un ministerio que no logré comprender hasta que tuve 37 años, aquí en los Estados Unidos.

Aunque recibí al Señor fuera de una iglesia y a través de la radio, el primer ministerio donde recibí la doctrina genuina de la palabra fue Ministerios Elim en la Ciudad de Guatemala, fundado por el Dr. Othoniel Ríos Paredes, a quien tuve la oportunidad de escuchar en persona. Posteriormente, cuando nos mudamos a los Estados Unidos y mi familia se relocalizó, la primera iglesia a la que asistimos fue Ministerios Elim en la ciudad de Boston, Massachusetts. Desde ahí comenzó mi jornada en Ministerios Elim, un ministerio que el Señor me entregó y en el cual sigo parado hasta el día de hoy. Creemos en la palabra de Romanos 6:17, que dice que Él nos entrega a una clase de doctrina, y tengo la convicción de que el Señor me entregó a esta clase de doctrina.

A lo largo de mi vida, he podido ver cómo el Señor moldeaba mi vida en las diferentes facetas que atravesaba. Ministerios Elim tuvo varios cambios después de la partida del Dr. Ríos en el año 1998, momento en que dejó de funcionar como un solo ministerio y de ahí partieron muchos otros. Sin embargo, la semilla que el Doctor había sembrado seguía plantada en mi vida. Al ver cómo el ministerio se dividía en varias ramas que siguen vigentes hasta el día de hoy, en mi alma siempre estuvo la inquietud de volver al ministerio donde había nacido.

En el año 2019, llamé a la oficina central de Elim Los Ángeles, donde pastoreaba (y pastorea hasta el día de hoy) el Apóstol Jorge Fuentes, quien fue un discípulo cercano al Dr. Ríos en la instrucción de la doctrina desde los años 80 y 90. Le dije: “Por favor, necesitamos Ministerios Elim de regreso en Nueva Inglaterra”. El Señor habló a su vida y él me dijo: “El llamado es tuyo”. Yo no le llamaba para pedir un pastoreado o para autonombrarme pastor, sino para pedir que enviaran a un obrero a Nueva Inglaterra. Sin embargo, por discernimiento del Espíritu, él me dijo que el pastoreado era mío y que el Señor me estaba llamando.

Yo me negaba a ser pastor porque no sentía eso en mi corazón en ese momento, pero las palabras del Apóstol fueron: “Ora al Señor para que Él te confirme”. Desde ese momento comenzó una serie de confirmaciones en mi vida que me dejaron atónito y sin lugar a decir que no. Una de ellas fue cuando el Señor me habló audiblemente y me dijo: “Deja de negarte al ministerio que yo te di desde niño en medio de una tempestad”. Ahí el Señor me llevó de regreso a aquel momento de mi infancia cuando el rayo escribió EF 4, haciendo referencia al llamado al ministerio en la carta del apóstol Pablo a los Efesios (Efesios 4).

Sabiendo que no me estaba autonombrando pastor, y por la imposición de manos de un apóstol genuino del Espíritu, inició el ministerio que nació en el corazón del Señor en la ciudad de Cranston, Rhode Island, en el año 2019. Comenzamos Ministerios Elim New England en nuestra casa, con un solo discipulado formado por mi familia y yo. La segunda reunión ya contó con el apoyo de mi familia extendida, quienes me respaldaron en ese momento y continúan haciéndolo hasta el día de hoy. Hoy, 7 años después, contamos con más de 130 personas y muchas familias dentro de la congregación sirviendo y buscando al Señor de una manera genuina.

Soy un hombre de familia, casado con mi esposa Jennifer Quiroa, y tengo cuatro hijos: Nathan, Janessa, Angie y Dylan Quiroa. Soy empresario de profesión, pero sobre todo, soy un hijo de Dios que ama al Señor con toda el alma y con todas sus fuerzas. Este soy yo, el que el Señor escogió desde antes de la fundación del mundo. Amén.

Pastor Marvin Quiroa

Un Solo Corazón

Sirviendo a la iglesia en amor

Nuestro equipo comparte un mismo propósito: alcanzar al mundo con la Palabra de Dios y consagrar nuestras vidas para que cada persona crezca a la estatura de Cristo. Hay un lugar para ti y tu familia.